La bomba de calor de la piscina pasa medio año sin hacer nada y el otro medio trabajando muchas horas. Esa forma de uso explica casi todos sus problemas. Muchos aparecen en primavera, cuando se enciende después del invierno. Otros empiezan en otoño, cuando se apaga sin prepararla. Esta guía separa lo que puedes hacer tú al principio y al final de la temporada de lo que conviene que revise un técnico.
Cómo funciona, en dos frases
La bomba de calor coge calor del aire exterior con un ventilador y un evaporador y, mediante un circuito de gas refrigerante, se lo pasa al agua de la piscina. Por eso necesita dos cosas: que el aire pase bien por el evaporador y que el agua circule por su intercambiador con el caudal adecuado. Casi todos los fallos de temporada tienen que ver con una de las dos.
Arranque de temporada: lo que puedes hacer tú
- Despeja el equipo. Retira la funda, las hojas, telas de araña y cualquier cosa acumulada en la rejilla y alrededor. Deja espacio libre delante y detrás según indique el fabricante.
- Mira el evaporador. Es el panel de aletas finas. Si está obstruido con polvo o pelusa, el equipo rinde menos. Límpialo con cuidado, sin doblar las aletas y sin agua a presión.
- Comprueba el desagüe de condensados. La bomba de calor genera agua al funcionar; si el desagüe está atascado, se forma un charco bajo el equipo.
- Pon en marcha primero la depuradora. Con el filtro limpio y el agua circulando, abre las válvulas de entrada y salida de la bomba de calor y ajusta el by-pass si tu instalación lo tiene.
- Enciende y observa. En los primeros minutos el ventilador debería girar sin ruidos extraños. Si el equipo marca un error de caudal, casi siempre es que el agua no llega bien: filtro sucio, válvula cerrada o by-pass abierto de más.
Si en la instalación hubo que vaciar el intercambiador en otoño, recuerda cerrar los tapones de vaciado antes de abrir el agua.
Durante la temporada: cómo sacarle más partido
- Usa manta térmica o cubierta por la noche. Buena parte del calor se pierde por la superficie del agua, y la bomba de calor tendrá que recuperarlo al día siguiente.
- Prográmala en las horas templadas. Toma el calor del aire, así que trabaja mejor con el aire caliente del mediodía y la tarde que de madrugada.
- No pidas temperaturas de spa si no las necesitas. Cada grado de más alarga mucho las horas de funcionamiento.
- Mantén limpio el filtro de la depuradora. Un filtro colmatado baja el caudal y la bomba de calor se para por seguridad.
Parada de invierno: lo que puedes hacer tú
Lo que haya que hacer depende del clima y de lo que diga el manual de tu equipo. Los pasos habituales son estos:
- Apaga el equipo desde el mando y corta la alimentación eléctrica.
- Cierra las válvulas de entrada y salida de agua.
- En zonas donde hiela, vacía el agua del intercambiador por los tapones de vaciado. El agua que se queda dentro y se congela puede romperlo, y es una avería cara.
- Limpia el evaporador y la carcasa antes de taparlo, para que no pase el invierno con suciedad húmeda.
- Cúbrelo con una funda transpirable. Un plástico cerrado retiene humedad y favorece la corrosión.
En zonas de costa sin heladas, algunos usuarios dejan el equipo con el agua dentro. Aun así, conviene seguir lo que indique el fabricante y no improvisar.
Lo que conviene que vea un técnico
Hay comprobaciones que no se pueden hacer sin herramientas ni formación, y que son las que alargan la vida del equipo. En nuestro plan de mantenimiento de bomba de calor de piscina la visita anual incluye:
- Limpieza del evaporador y de la carcasa.
- Comprobación del ventilador y del compresor.
- Comprobación del nivel de carga de gas refrigerante.
- Revisión de las conexiones eléctricas y del cuadro de control.
- Revisión de las conexiones hidráulicas y del by-pass, y de la presión y el caudal del circuito.
- Comprobación de los parámetros de trabajo y de las temperaturas, con informe anual.
Y lo que no incluye, para que lo tengas claro antes de contratarlo: la puesta en marcha y el invernaje, que son justo los pasos de esta guía que puedes hacer tú. Tampoco la recarga de gas, las reparaciones de fugas ni el tratamiento del agua y la depuradora. Todo eso se presupuesta aparte antes de intervenir.
¿Cuándo programar la revisión?
Lo más útil es antes de que empiece la temporada de baño, con margen para arreglar cualquier cosa sin perder semanas de piscina. Si la revisión detecta que falta gas o que hay un problema en el compresor, es mejor saberlo en abril que en julio.
Señales de que algo no va bien
- El agua no sube de temperatura aunque el equipo funciona muchas horas.
- Se forma hielo en el evaporador con temperaturas exteriores suaves.
- Ruidos metálicos, vibraciones o un ventilador que gira a trompicones.
- Errores de caudal o de presión repetidos con el filtro limpio.
- Agua bajo el equipo que no es solo condensación.
Si notas alguna, apaga el equipo y consulta antes de forzarlo. Puedes escribirnos desde contacto o comparar este plan con el resto en todos los planes.
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