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Placas solares

Placas solares en casa: qué mantenimiento necesitan de verdad y qué vigilar desde la app del inversor

Comparar meses, leer la curva de un día despejado y no ignorar los avisos: lo que puedes vigilar sin subir al tejado y lo que conviene dejar a un técnico.

Ilustración: Placas solares en casa: qué mantenimiento necesitan de verdad y qué vigilar desde la app del inversor

Una instalación fotovoltaica en casa tiene muy pocas piezas que se muevan, y eso lleva a pensar que no necesita nada. Es verdad a medias. Los paneles aguantan años sin atención, pero hay pérdidas que no hacen ruido ni encienden ninguna luz. La placa sucia, el conector recalentado o el árbol del vecino que ha crecido van restando producción sin que te enteres. La buena noticia es que gran parte se puede detectar sin subir al tejado, con la aplicación del inversor.

Lo que puedes vigilar desde el sofá

Casi todos los inversores domésticos tienen una aplicación o una web de monitorización. No hace falta entender cada gráfica. Con tres comprobaciones sencillas se ve casi todo lo que importa.

Compara con el mismo mes del año anterior

No compares julio con febrero: el sol no es el mismo. Compara julio con julio. Si la producción ha bajado de forma clara con un tiempo parecido, algo pasa: suciedad acumulada, sombra nueva o un fallo en parte de la instalación. Una bajada pequeña de un año a otro puede ser solo el tiempo que ha hecho.

Mira un día despejado, no la media

En un día sin nubes la curva de producción debería ser una campana suave, subiendo por la mañana y bajando por la tarde. Si ves un «mordisco» siempre a la misma hora, es una sombra: una chimenea, una antena, un árbol. Si ves cortes bruscos a cero, puede ser el inversor desconectándose por algún problema.

Revisa los avisos, aunque sean antiguos

Muchos inversores registran incidencias, como fallos de aislamiento o desconexiones de red, sin que nadie las mire. Un aviso aislado tras una tormenta no dice mucho. El mismo aviso repitiéndose cada semana sí es motivo para llamar a un técnico.

Lo que se ve desde el suelo

  • Suciedad visible: capas de polvo, excrementos de pájaro, hojas acumuladas en el borde inferior de los paneles.
  • Nidos debajo de los paneles, sobre todo en tejados de teja. Además de suciedad, pueden dañar el cableado.
  • Sombras nuevas: un árbol que ha crecido o una obra cercana.
  • Cables colgando o bridas rotas por el sol.

Lo que no conviene hacer

Subir al tejado

Es la causa más seria de accidentes relacionados con las placas, y no tiene nada que ver con la electricidad. Un tejado inclinado, una teja suelta y no llevar sujeción bastan.

Limpiar con agua a presión o con productos abrasivos

El cristal de los paneles tiene tratamientos superficiales que se estropean con estropajos, detergentes agresivos o chorros a presión muy cercanos. Una hidrolimpiadora también puede meter agua por las juntas y los conectores.

Mojar los paneles calientes a mediodía

Echar agua fría sobre un panel muy caliente en pleno verano no es buena idea. Si se limpian, mejor a primera hora o al final del día.

Abrir el inversor o tocar el cuadro de continua

En la parte de corriente continua hay tensión mientras haya luz, aunque desconectes la red. No es un sitio para bricolaje.

¿Cada cuánto hay que limpiar las placas?

Depende mucho del sitio, y lo honesto es decirlo:

  • En zonas con lluvia regular y paneles bien inclinados, la lluvia hace buena parte del trabajo y la limpieza puede espaciarse.
  • Cerca de caminos de tierra, zonas agrícolas, polígonos o en entornos con polvo en suspensión, la suciedad se acumula mucho más rápido.
  • En cubiertas planas con paneles poco inclinados, el agua se queda en el borde y deja un cerco de suciedad que la lluvia no se lleva.
  • Cerca del mar, la sal se pega al cristal.

La mejor guía es la que ya tienes: si la producción de un mes despejado cae respecto al año anterior y los paneles se ven sucios, toca limpiarlos. Si no, probablemente no.

Lo que hace una revisión profesional que tú no puedes hacer

La limpieza es lo más visible, pero no lo más importante de una visita. En nuestro plan de mantenimiento de placas solares, el técnico revisa la fijación de los paneles y el estado de la estructura. También comprueba las conexiones y el cableado accesible, revisa las protecciones de continua y de alterna y lee los parámetros del inversor. Si hay monitorización, comprueba que funciona. Al final deja un informe del estado y del rendimiento.

También es importante saber lo que no incluye, para que no haya sorpresas. Quedan fuera las reparaciones, los recambios y las baterías de acumulación. Tampoco entran los paneles que no son accesibles con medios ordinarios desde la cubierta, ni los trabajos que requieren línea de vida, andamio o grúa. Si tu tejado es de difícil acceso o tienes baterías, dilo al contratar para que la visita se plantee bien.

Cuándo llamar sin esperar a la revisión anual

  • El inversor muestra un aviso que se repite o se apaga durante el día.
  • La producción cae a cero en días de sol.
  • Hueles a quemado cerca del inversor o del cuadro.
  • Tras un temporal ves un panel desplazado o cables sueltos.

Si tienes dudas sobre qué plan encaja con tu instalación, en mantenimiento de placas solares tienes el resumen. También puedes pedir presupuesto y contarnos cómo es tu tejado.

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